lunes, 25 de mayo de 2009

LUTZ LONG Y JESSE OWENS

Jesse Owens es posiblemente la mayor leyenda del atletismo mundial. En 1936 en los Juegos Olímpicos de Berlín, consiguió 4 medallas de oro, en los 100 y 200 metros lisos, en el relevo 4x100 y en el salto de longitud.

Su leyenda es aun mayor porque un humilde chico negro de Alabama obligó a Adolf Hitler a salir anticipadamente del palco del Estadio Olímpico para no tener que verse obligado a felicitarle.

En la prueba de salto de longitud se encontró con el alemán Lutz Long. Este era el gran rival de Owens para esa prueba, y los dirigentes alemanes habían puesto grandes esperanzas en él. Era rubio y alto, además de un gran atleta. En la ronda previa Long consiguió batir el record olímpico.

En sus dos primeros saltos Jesse Owens hizo nulo de forma que si no conseguía un buen salto en el tercero quedaría eliminado. Según el testimonio del propio Owens, estaba sentado y abatido en el césped del Estadio Olimpico, cuando Long se le acercó y le aconsejó que tomara el salto con mucha distancia sin arriesgar tanto como en los 2 primeros. Llegó incluso a marcar con una camiseta el punto desde el que debía saltar Owens. Este siguió su consejo y superó la eliminación para terminar ganando el oro con un nuevo record olímpico y Long se conformó con medalla de plata.

Delante de todo el estadio y del mismo Hitler, Long fue el primero en felicitar y abrazar efusivamente a Jesse Owens y le acompañó hasta los vestuarios.

Después de aquella hazaña, Jesse Owens fue relativamente bien recibido en Estados Unidos, dado que no dejaba de ser un negro en un país aún racista.

"Cuando volví a mi país, después de todas aquellas historias sobre Hitler, no podía ir en la parte delantera de los autobuses, debía ir atrás. No podía vivir donde quisiera. No me invitaron a darle la mano a Hitler, pero tampoco me invitaron a la Casa Blanca a darle la mano al Presidente de los Estados Unidos."

Long y Owens continuaron su amistad escribiéndose cartas con cierta frecuencia, a pesar de que Long había sido reclutado por el ejército alemán y estaba en el frente. En julio de 1943 fue herido en Sicilia y murió en un hospital de campaña del ejército inglés.
"Podrían fundir todas las copas y medallas que he ganado, pero no valdrían tanto como la amistad de 24 kilates que tuve con Lutz Long en ese momento"

Jesse Owens fue hasta su muerte en 1980 un hombre comprometido en la lucha por los derechos de su gente, lo cual le causó críticas y problemas. En 1984 se le puso su nombre a una calle y un instituto de Berlín.
Lutz Long recibió a título póstumo la Medalla Pierre de Coubertin al espíritu deportivo, es el mayor reconocimiento olímpico y solo ha sido concedida a 8 personas. Años después de la guerra Jesse Owens fue a Alemania a conocer a la familia de Lutz Long y siempre se preocupó por su bienestar.
Este verano, en el remozado e impresionante Estadio Olímpico de Berlín, pude ver el nombre de Jesse Owens grabado en bronce en la puerta de honor, recordando sus victorias y su leyenda.

lunes, 11 de mayo de 2009

LA CRUZADA POPULAR

La Cruzada de Pedro el Ermitaño, también conocida como la cruzada popular o de los campesinos fue una peregrinación expontánea popular surgida en respuesta al llamamiento del papa Urbano II en 1095 a la nobleza europea para la invasión y conquista de "Tierra Santa". Liderada por miembros del clero bajo como Pedro el Ermitaño y Walter el indigente, la peregrinación tras invadir la península de Anatolia, fue rechazada en intento por sitiar Nicea por las fuerzas de los turcos selyúcidas y la mayor parte de sus miembros exterminados antes de alcanzar la "Tierra Santa".

Pedro el Ermitaño recorrió los burgos y los campos de Italia y Francia predicando la Cruzada a los humildes. Según se dice, era un hombre de pequeña talla, de faz enjuta, larga barba y ojos negros llenos de pasión; su sencilla túnica de lana y las sandalias le daban un aspecto de auténtico asceta. Las multitudes le veneraban como si fuera un santo y se consideraban felices si podían besar o tocar sus vestidos. Reunió una abigarrada muchedumbre de 100.000 personas, entre hombres, mujeres y niños.
La mayoría carecía de armas, otros se habían llevado las herramientas, enseres de la casa y ganados, como si se tratara de un corto viaje. Atravesaron Alemania, Hungría y los Balcanes, creyendo siempre que la ciudad próxima sería ya Jerusalén. Saqueaban las aldeas y robaban el ganado por el camino para alimentarse, por lo que los gobernantes de las regiones por las que pasaban se vieron obligadas a darles suministros o a usar la fuerza para librarse de ellos. En algunas ciudades atacaron a los judíos y sus propiedades. Llegaron a Constantinopla, donde el emperador griego Alejo I Comneno les facilitó buques para el paso del Bósforo. A principio de agosto atravesaron el estrecho y prosiguieron su descontrolado avance. Alejo I había aconsejado a Pedro el Ermitaño que acampara y esperara a los otros cruzados que provenían del resto de Europa, pero los lugartenientes de Pedro se impacientaron y decidieron seguir la travesía, animados por los botines que conseguían en el camino. Marcharon hacia Nicea con un "ejército" de unos 20.000 integrantes.
En Nicea fueron emboscados y aniquilados por los turcos selyúcidas. Pedro el Ermitaño y un reducido número de supervivientes regresaron a Constantinopla, donde esperaron la llegada de los caballeros cruzados. Esta otra expedición, respuesta a la misma convocatoria del papa Urbano II, pero organizada desde el punto de vista militar y social por la nobleza de varias monarquías europeas, recibe el nombre de Cruzada de los príncipes y es la que la historiografía suele denominar habitualmente como Primera Cruzada.

miércoles, 6 de mayo de 2009

DISCUTIENDO LA DIVINA COMEDIA CON DANTE

Se titula “Discutiendo la Divina Comedia con Dante” (pinchar encima para ver los detalles) y es el cuadro más comentado en la Red. Lo pintaron en 2006 tres artistas taiwaneses (Dudu, Li Tiezi y Zhang Anpero) y se ha hecho famoso en 2009, copando portadas de webs y blogs alrededor del mundo. En trece metros cuadrados de tela los autores han representado hasta 103 personajes influyentes en la historia de la humanidad. Aquí podemos encontrar figuras tan dispares como Karl Marx, Elvis Presley, Bill Gates, Shakespeare o Audrey Hepburn.

Los autores no han identificado los personajes, por eso los internautas se han dedicado a jugar al quién es quién y dar nombre y apellidos a la gran cantidad de personalidades que han paseado por la larga pasarela de la humanidad.

Las han quedado relegadas a un segundo plano han sido las mujeres. De entre los 103 personajes podemos encontrar menos de diez féminas, entre las que están Marilyn Monroe, la madre Teresa de Calcuta o Margaret Tatcher. A la vista está que la selección de los personajes nada tiene que ver con el tamaño o la calidad de su aportación a la humanidad. Pero este ya es otro tema de peliaguda discusión.