viernes, 20 de julio de 2012

LA GUERRA DE LOS MUNDOS EN LA RADIO

El 30 de octubre de 1938, Orson Welles (1915-1985) y el Teatro Mercurio, bajo el sello de la CBS, adaptaron el clásico La guerra de los mundos, novela de ciencia ficción de H.G. Wells, a un guion de radio.
La historia es una adaptación del libro La Guerra de los Mundos . Los hechos se relataron en forma de noticiario, narrando la caída de meteoritos que posteriormente corresponderían a los contenedores de naves marcianas que derrotarían a las fuerzas norteamericanas usando una especie de "rayo de calor" y gases venenosos. La introducción del programa explicaba que se trataba de una dramatización de la obra de H. G. Wells; en el minuto 40:30 aproximadamente aparecía el segundo mensaje aclaratorio, seguido de la narración en tercera persona de Orson Welles, quince minutos después de la alarma general del país, que llegó a creer que estaba siendo invadido.
Orson Welles había adquirido cierto prestigio dramatizando algunas obras como Los Miserables en programas de radio, de modo que en julio de 1938 el Columbia Broadcasting System (CBS) le ofreció realizar un programa semanal en la cadena dramatizando obras. De este modo, Howard Koch, que escribiría más tarde el guion de Casablanca, adaptaba obras como Drácula o El Conde de Montecristo y Welles las interpretaba. En la emisión de La Guerra de los Mundos Welles interpretaba al profesor Pierson, el científico que explicaba lo ocurrido, mientras que también participaba un actor imitando al periodista Carl Philips. La emisión empezaba así: Señoras y señores, les presentamos el último boletín de Intercontinental Radio News. Desde Toronto, el profesor Morse de la Universidad de McGill informa que ha observado un total de tres explosiones del planeta Marte entre las 7:45P.M. y las 9:20P.M
Inmediatamente pasaban a la banda de música supuestamente desde el Hotel Park Plaza, y periódicamente la interrumpían para informar de la ficticia invasión marciana. Una de las intervenciones del personaje Carl Philips desde Grovers Mill, Nueva Jersey, era:
Señoras y señores, esto es lo más terrorífico que nunca he presenciado... ¡Espera un minuto! Alguien está avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien... o algo. Puedo ver escudriñando desde ese hoyo negro dos discos luminosos... ¿Son ojos? Puede que sean una cara. Puede que sea...
Los oyentes que sintonizaron la emisión y no escucharon la introducción pensaron que se trataba de una emisión real de noticias, lo cual provocó el pánico en las calles de Nueva York y Nueva Jersey (donde supuestamente se habrían originado los informes). La comisaría de policía y las redacciones de noticias estaban bloqueadas por las llamadas de oyentes aterrorizados y desesperados que intentaban protegerse de los ficticios ataques con gas de los marcianos. Al día siguiente saltaron protestas exigiendo responsabilidades, la cabeza de Orson Welles y una explicación, de modo que el propio Orson Welles pidió perdón por la broma de Halloween, considerada una burla por los oyentes.
La histeria colectiva demostró el poder de los medios de comunicación de masas, y este curioso episodio también catapultó a la cima la carrera de Welles.
El programa duró casi 59 minutos: los primeros cuarenta correspondieron al falso noticiario, que terminaba con el locutor en la azotea de la CBS falleciendo a causa de los gases y seguía con la narración en tercera persona del profesor Pierson, que describía la muerte de los invasores.

La tragedia de Radio Quito

El sábado 12 de febrero de 1949 se llevó a cabo una adaptación similar a la de Welles, en Radio Quito "La Voz de la Capital" (Quito, Ecuador). La emisora era de las más prestigiosas del país. El director Leonardo Páez quiso que el radioteatro fuese lo más real posible, y muy pocos estaban al tanto de la farsa. Un locutor interrumpió la transmisión de un número musical en vivo para informar sobre un supuesto objeto volador sobre las Galápagos, y más tarde, que un platillo volador había descendido en las afueras de la ciudad. Los actores de radioteatro hablaban a través de un vaso para distorsionar su voz, y se oían supuestas órdenes militares de fondo, y supuestos mensajes provenientes de otras radioemisoras avisaban del peligro de una nube de gas venenoso que se acercaba.
La transmisión no duró más de 20 minutos, hasta que la gente descubrió la verdad. Se produjo una verdadera agitación popular; primero tiraron piedras y ladrillos contra el edificio de "El Comercio" (donde funcionaba la radio y este periódico, ubicado en el centro de la capital, apenas a una cuadra del edificio de correos). Los aceites de la imprenta del periódico, sumados al papel, hicieron que el incendio tomara fuerza rápidamente. La policía, viendo que se trataba de una burla, no socorrió a los artistas, periodistas y demás personas del edificio, quienes intentaron ponerse a salvo saltando al techo de otro edificio colindante.
Cinco personas murieron entre las llamas. Los daños se calcularon en 8 millones de sucres, muy por encima de los 2,5 millones del seguro.
Radio Quito estuvo fuera del aire durante dos años, reanudando su transmisión el 30 de abril de 1951.1
Muchos años después, en 1998 y con motivo del 60º aniversario de la histórica transmisión de La guerra de los mundos, dos emisoras de radio, una en Portugal y otra en México, emularon a Orson Welles transmitiendo de nuevo una versión contemporánea, con los mismos resultados entre los radioyentes, 60 años después como lo cuenta en la nota el periódico El Universal de México. En México, la emisora de radio XEART, la señal 152 en el estado central de Morelos, fue la que transmitió una de las versiones, producida y adaptada por el divulgador científico mexicano Andrés Eloy Martínez Rojas , con gran éxito. El gobierno de México procedió, ante los rumores generados, a una búsqueda exhaustiva de los restos de un supuesto meteorito.
Cabe señalar que Arthur C. Clarke, en su obra 2001: Una odisea en el espacio, escrita en 1966, narra en forma retrospectiva en la novela (ubicada en el año 2001) la realización de dos dramatizaciones más de la historia de H.G.Wells, con lo que de manera casual se cumplió tal profecía, entonces futurista.

Aquí está la narración subtitulada al español:

 

martes, 3 de julio de 2012

PICADILLO


Manuel María Puga y Parga (Santiago de Compostela 1874 - A Coruña 30 de septiembre de 1918), conocido como Picadillo, fue un escritor, gastrónomo y político gallego.


Nació en Santiago, donde su padre fue Catedrático de la Facultad de Derecho, y fue bautizado el 23 de abril de 1874 en San Fiz de Solovio, pero residió desde muy joven en Coruña. Era hijo de Luciano Puga Blanco, que, además de profesor universitario, fue Alcalde de Santiago, decano del Colegio de Abogados de A Coruña, Gobernador del Banco de España en Cuba, Diputado, Senador y Fiscal del Tribunal Supremo, equivalente al actual Fiscal General del Estado , y nieto de Manuel Maria Puga Feijoo., Coronel del ejército isabelino y heredero de la Condesa de Ximonde.
Estudió Derecho en Santiago de Compostela en donde presentó su tesis de grado "Fueros Nobiliarios" en 1895. Gracias a Cánovas del Castillo, amigo de su padre, consiguió ser nombrado para un puesto para el que no era necesario opositar en la Dirección General de Penales. Descontento con el ambiente político de Madrid y con añoranza de su tierra, tras el asesinato de Cánovas en 1897 volvió a Galicia, donde se casó con María del Carmen Ramón y fue nombrado Juez Municipal de Arteixo. En 1899 falleció su padre y heredó el Pazo de Anzobre, en Arteixo, incorporándose con fuerte protagonismo a la vida social y cultural coruñesa. Mantuvo una buena relación con los escritores Wenceslao Fernández Florez y Emilia Pardo Bazán.

En 1891, con motivo del nombramiento de su padre como Gobernador del Banco Español en la Isla de Cuba , viajó a La Habana en el vapor Alfonso XIII, por eso él incluía en su autobiografía la condición de "pasajero de primera en trasatlántico". En Cuba tuvo un incidente con un joven local que le retó a un duelo a espada, lo que dada la obesidad de Picadillo que limitaba mucho su agilidad como espadachín, podría haberle resultado fatal, de no ser porque los padrinos suspendieron el duelo ante la desigualdad manifiesta de los contendientes .

Comenzó a escribir en el periódico El Noroeste, con el pseudónimo de Picadillo, llegando a ser tan popular que en 1913 escribió un artículo titulado "Quiero ser concejal" e inició una campaña para ser elegido, haciendo el 14 de octubre de ese año un llamamiento: "Alocución a las vendedoras de la plaza de abastos":
Vosotras no votáis, pero tenéis maridos, hijos... a estos pedidles, mandadles... hasta llegar a requerir la zapatilla, que las coacciones en la intimidad no tienen nada que ver con la ley electoral.
Consiguió ser nombrado candidato y salir elegido, tomando posesión del cargo el 1 de enero de 1914. Cuando el alcalde Javier Ozores Pedrosa dimitió, fue designado primer edil en octubre de ese mismo año, aunque lo fue por poco tiempo: con el cambio de gobierno fue depuesto en sólo dos meses. Volvió a ser alcalde con el ascenso al poder del coruñés Eduardo Dato en julio de 1917. Su actuación durante la huelga general del 13 de agosto de 1917 lo llevó a ser destituido la semana siguiente y a recibir el homenaje de 6.000 obreros sindicados y un pergamino firmado por las 27 sociedades obreras coruñesas. En el pergamino se decía “Los sindicatos obreros de resistencia de A Coruña, rinden testimonio de gratitud y simpatía a don Manuel María Puga y Parga, por su noble actitud desde la Alcaldía hacia los obreros municipales, con motivo de la huelga general declarada en España el 13 de agosto del año actual". A Coruña, 28 de octubre de 1917.

Escribió numerosos libros de gastronomía, incluido "La cocina práctica" en 1905, que tuvo un gran éxito, así como gran cantidad de artículos. Fue enormemente popular en su tiempo como persona y escritor, caracterizado por su sentido del humor y la defensa de la vida popular, reivindicando el bacalao, las sardinas y el lacón con grelos, frente a las copias de la cocina francesa, de moda en la época para la alta sociedad. Decía que una de las mejores experiencias de su vida había sido una caldeirada comida en un barco de pesca.
Entre sus numerosas recetas destaca la de bacalao dedicada a su buen amigo el escritor coruñés Wenceslao Fernández Flórez, donde se pone de manifiesto el sentido del humor del autor: “Se coge una hoja de bacalao muy delgada, tan delgada como Wenceslao Fernández Flórez, y se toman unos tomates muy gordos, tan gordos como yo. Se sala a Flórez y se me parte en pedazos a mí, y en una tartera, capa de pedazos de Flórez desalados y capa de yo. Fuego lento; refrito por encima de aceite; mucha cebolla y ajos cuando Flórez está cocido. Diez minutos más de fuego y un perejil final reducido a picadillo con alguna sal si la necesitase. Y así es la vida. Yo estaré dividido por el eje, pero usted, amigo mío, se queda sin sal que es bastante peor.”
También es curiosa su descripción del tiempo que requiere un buen lacón con grelos. Dice Picadillo: “A las nueve en punto de la mañana, después de bien lavado, debe ponerse a cocer el lacón en bastante cantidad de agua. A las once se le agregan los grelos y los chorizos. A las doce, las patatas mondadas y enteras, y a la una se colocan los chorizos y el lacón en una fuente, las patatas y los grelos en otra, y todo sobre la mesa, que debe estar previamente rodeada de ciudadanos con apetito y bien provista de botellas de vino del Ribeiro”.
Es llamativo que solo dedique dos párrafos al pulpo en su extenso recetario de “La cocina práctica”: “Guiso de pulpo curado. Plato de nuestras ferias, cuya preparación se reduce a lo siguiente: mucho aceite, mucho pimentón, mucha sal y una tijera grande, no muy aséptica, para cortarlo tan pronto esté cocido. Después, un real, dos reales o más reales, según el apetito de cada cual”.

No solamente aplicaba el humor a la cocina, sino también a la política y a sí mismo. Como cuenta en su Biografía política:
En 1882 era yo un señor que tenía 8 años de edad y unos 75 kilos de peso
Este peso excesivo (se dice que llegó a los 275 kilos) le hacía muy conocido. Según el escritor Luis Antón del Olmert, visitó Coruña un circo en donde se mostraba un hombre alemán que decían que era el más gordo del mundo, pero la gente que lo iba a ver salía decepcionada diciendo: "Manolo Puga es más gordo y se le puede ver por la calle".