lunes, 28 de septiembre de 2009

DUELO A GARROTAZOS


Francisco de Goya, 1819-1823
Óleo sobre revoco trasladado a lienzo - Romanticismo
123 cm × 266 cm
Museo del Prado, Madrid, España


El cuadro presenta a dos villanos luchando a bastonazos en un paraje desolado enterrados hasta las rodillas. Estos duelos se producían en la época al igual que los de caballeros solo que, a diferencia de estos, las armas eran garrotes y carecían de reglas y protocolo: padrinos, cuenta de pasos, elección de armas... Los villanos se enterraban para que no pudieran huir y así, al alba, se apaleaban hasta morir, frecuentemente, los dos combatientes.

Esta pintura ha sido vista desde su creación (1819-1823) como la lucha fratricida entre españoles; en época de Goya las posiciones enfrentadas eran las de liberales y absolutistas. El cuadro fue pintado en la época del Trienio Liberal y del ajusticiamiento de Riego por parte de Fernando VII, dando lugar al exilio de los afrancesados, entre los que se contó el propio pintor. Por esta razón el cuadro prefigura la lucha entre las Dos Españas que se prolonga en el siglo XIX entre progresistas y moderados, y en general en las posturas antagónicas que desembocaron en la Guerra Civil Española.

Los críticos extranjeros del siglo XIX han visto tradicionalmente en esta obra una representación de una costumbre rural española, y han intentado localizar en alguna región geográfica (Charles Yriarte en Galicia) este bárbaro uso. Sin embargo, los intelectuales españoles, desde antiguo, rechazaron interpretarla como una pintura costumbrista. Su visión acerca del tema ha sido preferentemente simbólica: la muerte implacable, la discordia entre los hombres o las guerras civiles.

Los personajes aparecen muy en primer plano, como era habitual en los Desastres de la Guerra, destacándose de un lejano paisaje yermo e iluminados a contraluz, lo que era contrario a las convenciones del retrato de figuras humanas. Es posible que con ello pretenda reflejar la débil luz del alba en que se producían estos duelos de villanos. Solo aparece colorido en el paisaje y el cielo. Como contrapunto del drama brutal, percibimos la belleza de los azules del espacio aéreo y los matices rosáceos de las sombras de la tierra.

La composición está descentrada, pues los duelistas aparecen a la izquierda del cuadro, dejando un amplio paisaje de suaves lomas ocres y rojizas a la derecha. Este desequilibrio en la composición contraviene los cánones academicistas y neoclásicos y son habituales en otras pinturas negras, como El Aquelarre (a la que se privó de un trozo que la haría aún más balanceada) o La romería de San Isidro, en la que los hombres se amontonan en un extremo del cuadro. Este tipo de composición orgánica (y no mecánica, que es la propia de la mentalidad academicista), se basa en las líneas de fuerza y del movimiento y no tanto en la posición de las figuras, y es típica del Romanticismo. Goya ya la había usado en algunas series de grabados, como en la estampa nº 21 de La Tauromaquia, «Desgracias acaecidas en el tendido de la plaza de Madrid y muerte del alcalde de Torrejón» (hacia 1816), donde un toro ha saltado a la grada y cornea al público dejando toda la mitad izquierda completamente vacía.

En cuanto a la técnica pictórica, el cuadro está ejecutado con una rápida pincelada suelta, con poca carga de pintura y con gran libertad en cuanto a color y dibujo.

domingo, 13 de septiembre de 2009

VINCENT (1982) de TIM BURTON vose


ESCUADRON 731

El Escuadrón 731 fue un programa encubierto de investigación y desarrollo de armas biológicas del Ejército Imperial Japonés, que llevó a cabo letales experimentos sobre humanos durante la Segunda Guerra Chino-japonesa (1937-1945) y la Segunda Guerra Mundial. Fue responsable de algunos de los más conspicuos crímenes de guerra cometidos por militares nipones. Oficialmente conocido por el Ejército Imperial Japonés como el Laboratorio de Investigación y Prevención Epidémica del Ministerio Político Kempeitai, fue inicialmente instaurado como una sección política e ideológica de la policía militar Kempeitai. Fue formado con la intención de contrarrestar la influencia político-ideológica de los enemigos y reforzar el sistema de unidad militar.

El escuadrón fue camuflado como un módulo de purificación de agua situado en el distrito de Pingfang, al nor-este de la ciudad china de Harbin, parte del gobierno títere de Manchukuo. Operó a través de la propaganda política japonesa y como un emblema ideológico de la rama política del ejército llamada Kodoha (Partido Bélico). En la primera fase, esta sección actuó en contra de la propaganda comunista, pero extendió sus responsabilidades en otras direcciones, tanto en Japón como en el extranjero.

Promovió la creencia en la supremacía racial japonesa, teorías racistas, contraespionaje, investigación, sabotaje político e infiltración en las líneas enemigas.

En 1932, el general Shiro Ishii fue puesto al mando del Laboratorio de Investigación del Ejército sobre Prevención Epidémica. Él y sus hombres construyeron el campo de prisioneros Zhong Ma (cuyo edificio principal fue conocido a nivel local como la Fortaleza Zhongma), una prisión experimental ubicada en el poblado Bei-inho, a 100 kilómetros al sur de Harbin. Las vías ferroviarias manchúes, fueron colocadas para el transporte de materiales y equipamiento. Ishii organizó al grupo secreto de investigación "Unidad Togo", para la coordinación de estudios químicos y biológicos. En 1935, una fuga de reos y más tarde una explosión (presunto ataque), obligó a Ishii a suspender las operaciones de la Fortaleza Zhongma. Posteriormente Ishii, se trasladó a Pingfang, aproximadamente a 24 kilómetros al sur de Harbin, para instalar un complejo nuevo, mucho más grande.

Un proyecto especial con el nombre clave de 'Maruta', utilizó a seres humanos para hacer experimentos. Los sujetos de prueba fueron reunidos de la población de los alrededores y en ciertos casos eran aludidos eufemísticamente como "pedazos de madera" (maruta, 丸太). Este término, originado de una "broma" por parte del personal debido al hecho de que la información oficial sobre el establecimiento ofrecida a las autoridades locales, fue que se trataba de un aserradero. Entre los sujetos de prueba se encontraban niños, ancianos y mujeres embarazadas. Muchos experimentos y disecciones fueron realizadas sin el uso de anestésicos, porque se creía que podían influir en los resultados o que eran innecesarios porque los individuos se encontraban atados.

  • Los prisioneros de guerra fueron sometidos a vivisección sin anestesia
  • Las vivisecciones fueron realizadas a prisioneros infectados con diversas enfermedades. Los científicos llevaron a cabo cirugía invasiva en los cautivos, eliminando órganos para estudiar los efectos de la enfermedad sobre el cuerpo humano. Estas fueron practicadas mientras los pacientes estaban vivos, porque se creía que el proceso de descomposición afectaría los resultados. Entre los presos infectados y viviseccionados se encontraban hombres, mujeres, niños y lactantes.
  • Las vivisecciones fueron también perpetradas en mujeres embarazadas, algunas veces preñadas por los mismos doctores, y los fetos eran extraídos.
  • Las extremidades de los prisioneros eran amputadas con el fin de estudiar la pérdida de sangre.
  • Estos miembros quitados fueron algunas veces vueltos a unir del lado contrario del cuerpo.
  • Otras veces las extremidades de los prisoneros eran congeladas y amputadas, mientras otros miembros eran congelados y después descongelados para analizar los efectos de la gangrena y la putrefacción resultantes sin tratamiento.
  • A algunos prisioneros se les extrajo quirúrgicamente el estómago y se les ligó el esófago a los intestinos.
  • Partes del cerebro, pulmones, hígado, etc., fueron extirpadas de algunos prisioneros.

  • Se usaron blancos humanos para probar granadas puestas a varias distancias y en diferentes posiciones.
  • Se pusieron a prueba lanzallamas sobre humanos.
  • Personas fueron atadas a postes y usadas como blancos para probar bombas de gérmenes, armas químicas y bombas explosivas.

  • Los prisioneros eran inyectados con sueros contaminados con agentes patógenos, aparentando ser vacunas, para estudiar sus efectos.
  • Para investigar las repercusiones de enfermedades sexuales sin tratamiento, prisioneros masculinos y femeninos fueron deliberadamente infectados con sífilis y gonorrea vía estupro, siendo después estudiados.
  • Los presos eran infestados con pulgas con el fin de adquirir grandes cantidades de pulgas transmisoras a efectos de analizar la viabilidad de una guerra biológica.

  • Parásitos, ropa infectada y provisiones contaminadas fueron lanzadas dentro de bombas sobre varios objetivos. Las resultantes epidemias de cólera, ántrax y peste bubónica fueron resposables de haber matado alrededor de 400,000 chinos.
  • El escuadrón 731 y sus unidades afiliadas (escuadrón 1644, escuadrón 100 etc.), sobrepasaron la fase de "prueba" de armas biológicas y llevaron a cabo ataques biológicos en contra del pueblo chino (tanto civiles como soldados), durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Pulgas infectadas de peste fueron criadas en las instalaciones del laboratorio del escuadrón 731 y el escuadrón 1644, siendo diseminadas por aviones sobre localidades chinas habitadas, tal como la ciudad costera de Ningbo en 1940 y la ciudad de Changde en 1941. Este rociado aero-militar resultó en epidemias humanas de peste bubónica que mató a miles de civiles chinos.
  • Tularemia experimentada con civiles chinos

  • Algunos prisioneros fueron colgados cabeza abajo para observar cuánto tiempo les tomaría asfixiarse,
  • A otros les fue inyectado aire en las arterias para determinar el tiempo que tardaban en mostrar los síntomas iniciales de una embolia.
  • A algunos cautivos se les inyectó orina de caballo dentro de sus riñones.
  • Otros fueron privados de alimentos y agua para precisar la duración de tiempo hasta la muerte.
  • Otros presos fueron situados dentro de cámaras de vacío hasta que morían.
  • Otros tantos fueron expuestos a temperaturas extremas desarrollando congelamiento, siendo analizado cuánto duraba el cuerpo humano sobreviviendo con tal tormento, además de determinar los efectos de la putrefacción y la gangrena sobre la carne humana.
  • Algunos experimentos fueron realizados para definir la relación entre la temperatura, quemaduras y supervivencia humana.
  • Unos cuantos prisioneros fueron puestos dentro de centrífugas, haciéndolos girar hasta morir.
  • Sangre animal fue inyectada en algunos otros, estudiando los efectos de esta acción.
  • Algunos cautivos fueron irradiados con dosis letales de rayos X.
  • En cámaras de gases fueron probadas varias armas químicas, usando siempre personas.
  • Fueron inyectadas burbujas de aire en el flujo sanguíneo de otros prisioneros para simular una apoplejía.
  • También se inyectó agua de mar en otros tantos cautivos para determinar si podía servir como sustituto de la solución salina.

Los científicos japoneses realizaron pruebas sobre los prisioneros centrándose en torno a la peste bubónica, cólera, viruela, botulismo y otras enfermedades.

Estos experimentos indujeron al desarrollo de la bomba bacilar defoliante y la bomba de parásitos, usada para esparcir la peste bubónica. Algunas de estas bombas fueron diseñadas con cuerpos de cerámica (porcelana), una idea propuesta por Ishii Shiro en 1938.

Estas bombas posibilitaron a los soldados japoneses el lanzar ataques biológicos, contaminando los cultivos, embalses, manantiales y otras áreas con ántrax, pulgas infectadas de peste, tifoidea, disentería, cólera y otros agentes patógenos mortales.

Además de esto, provisiones de alimentos contaminados y hasta ropa fueron dejados caer desde aeronaves dentro de áreas de China no ocupadas por las fuerzas militares japonesas.

Las operaciones y los experimentos continuaron hasta el final de la guerra. Shiro Ishii tenía el deseo de utilizar las armas biológicas en el conflicto del Pacífico desde mayo de 1944, pero sus tentativas fracasaron en varias ocasiones por la pobre formulación de planes y la intervención aliada. Con la invasión rusa de Manchukuo y Mengjiang en agosto de 1945, la unidad tuvo que abandonar su trabajo de prisa. Los miembros y sus familias huyeron a través de Manchuria y China para volver a Japón.

Ishii ordenó a cada integrante del grupo a “llevar el secreto hasta la tumba,” amenazando con encontrarles si fallaban e impidiendo a cualquiera que trabajase en puestos públicos en Japón. Frascos con cianuro de potasio fueron repartidos para emplearse en caso de que capturaran al personal restante.

Los encargados de confianza de las tropas japonesas de Ishii dinamitaron las instalaciones en los días finales de la guerra para destruir la evidencia de sus actividades, pero la mayoría estaban tan bien construidas que sobrevivieron un tanto indemnes, quedando como testimonio de lo que sucedió allí.

Después de que Japón se rindiera a los aliados en 1945, Douglas MacArthur se convirtió en comandante supremo de las fuerzas aliadas, reconstruyendo Japón durante la ocupación aliada.

Al final de la guerra, este concedió secretamente inmunidad a los médicos del escuadrón 731 a cambio de proveer a los Estados Unidos sus datos de investigación sobre la guerra biológica. Los Estados Unidos creían que los datos de la investigación tenían valor porque los aliados nunca procesaron o condenaron públicamente tales experimentos en los seres humanos, debido a la aversión moral y política. Los EEUU. tampoco desearon que otras naciones, como la Unión Soviética, adquirieran los datos sobre armas biológicas, sin mencionar las ventajas militares de tal investigación.

Muchos de los científicos implicados en el escuadrón 731, continuaron con sus prominentes carreras en política, educación, negocios y medicina. Algunos fueron arrestados por las fuerzas soviéticas y procesados en los juicios sobre crímenes de guerra de Jabárovsk; otros que se rindieron a los estadounidenses, les fue otorgada amnistía a cambio de acceder a la información recopilada por estos.

martes, 8 de septiembre de 2009

LA AVENTURA DEL ESTUDIANTE ALEMÁN


Dedicado a una pitufiña muy especial, ella ya sabe quién es:

Una noche tormentosa, durante la época de la Revolución francesa, a altas horas de la noche, un joven alemán regresaba a su alojamiento, cruzando la parte antigua de París. Relampagueaba y en las calles estrechas resonaba el batir de los truenos; pero primero debo decir algo acerca de este joven alemán.

Gottfried Wolfgang era un joven de buena familia. Durante algunos años había estudiado en la Universidad de Gotinga, pero como tenía un espíritu entusiasta y era un visionario, se dedicó a esas extrañas doctrinas especulativas, que durante tanto tiempo han fascinado a los estudiantes alemanes. Su vida retirada, su intensa dedicación y la rara naturaleza de sus estudios produjeron un extraño efecto sobre su cuerpo y espíritu.

Su salud se resintió y su imaginación enfermó. Se entregó a fantásticas especulaciones acerca de la esencia del espíritu, hasta que, como Swedenborg, se encerró en un mundo ideal, que construyó a su alrededor. Se imaginaba, sin que se sepa cómo ni por qué, que sobre él pesaba una influencia maligna; que un genio o espíritu desencarnado buscaba posesionarse de él y perderlo. El peso de esta idea produjo sobre su temperamento melancólico los resultados más sombríos; se dejó agobiar por el abatimiento. Sus amigos descubrieron la enfermedad mental y decidieron que el mejor remedio era un cambio de ambiente; así, se decidió que fuera a continuar sus estudios en la alegre y esplendorosa París.

Wolfgang llegó a París cuando empezaba la revolución. El delirio popular capturó de inmediato su entusiasmo y se dejó dominar por las teorías políticas y filosóficas de la época, pero las escenas sangrientas que siguieron sacudieron su naturaleza sensible y, asqueado con la sociedad y el mundo, se aisló aún más. Se enclaustró en un apartamento solitario en el Quartier Latin, el barrio de los estudiantes, Allí, en una lóbrega calleja, no lejos de los austeros muros de la Sorbona, continuó sus estudios favoritos. A veces pasaba horas enteras en las grandes bibliotecas de París, catacumbas de autores antiguos, revolcando obras obsoletas entre nubes de polvo, en busca de alimento para su apetito enfermo. En cierta forma, era como un ave de rapiña, que se alimentaba en el osario de la literatura decadente.

Aunque Wolfgang era un solitario, tenía un temperamento ardiente. Era demasiado tímido e ignorante del mundo para hacer proposiciones a las mujeres hermosas, aunque era un apasionado admirador de la belleza femenina y, en su solitaria habitación, a menudo soñaba con formas y rostros que había visto y su fantasía creaba imágenes de belleza que sobrepasaban toda realidad.

Durante uno de estos sueños, su mente excitada le produjo un extraño efecto. Era un rostro femenino de extraordinaria belleza. Tan poderosa fue la impresión recibida, que una y otra vez soñó con él; de día perseguía sus pensamientos y de noche sus sueños; en suma: se enamoró apasionadamente de esta sombra de sus sueños. Tanto duró, que se convirtió en una de esas ideas que están siempre presentes en los melancólicos y que a menudo se confunden con la locura.

Tal era Gottfried Wolfgang y tal su estado en la época a que me refiero.

Regresaba a su apartamento una noche tempestuosa, por unas callejas viejas y sombrías del Marais, en la parte antigua de París. Los truenos resonaban sobre las elevadas casas de las estrechas calles. Llegó a la Place de Greve, donde tenían lugar las ejecuciones públicas. Los relámpagos temblaban sobre los pináculos del antiguo Hotel de Ville y esparcían rayos que centelleaban en el espacio abierto. Al pasar frente a la guillotina, Wolfgang retrocedió con horror. El reinado del terror estaba en su apogeo y la guillotina, espantoso instrumento de tortura, estaba siempre lista; en el cadalso continuamente corría la sangre de los virtuosos y los valientes. Ese mismo día había estado muy activa en su habitual carnicería humana y cruelmente se erguía, en medio de una ciudad silenciosa y dormida, esperando nuevas víctimas.

Wolfgang se angustió, y ya se apartaba tembloroso del horrible instrumento, cuando notó la sombra de una figura que se agachaba al pie de los escalones que conducían al patíbulo. Una sucesión de relámpagos la reveló más claramente: se trataba de una mujer vestida de negro. Estaba sentada en uno de los escalones inferiores, inclinada hacia adelante y con la cara escondida en el regazo; sus largas trenzas desgreñadas le llegaban hasta el suelo, mezclándose con el agua que caía a torrentes. Wolfgang hizo una pausa. Había algo de terrible en ese solitario monumento de dolor. La mujer parecía estar por encima de lo normal. Wolfgang sabía que los tiempos eran azarosos y que muchas hermosas cabezas que antes descansaban sobre cómodos cojines, ahora vagaban desposeídas de hogar. Quizá se tratase de una doliente con el corazón destrozado, a quien la temible hacha había dejado solitaria, a quien le habían arrebatado sus seres más queridos para arrojarlos a la eternidad.

Se acercó a ella y le habló en tono compasivo. Ella alzó la cara y lo miró salvajemente. ¡Cuál sería su asombro al observar, a la luz de un relámpago, que era el mismo rostro que le perseguía en sus sueños! Estaba pálido y desconsolado, pero era el mismo rostro pasmosamente bello.

Tembloroso y dominado por emociones opuestas, Wolfgang se acercó de nuevo a ella. Le habló de estar expuesta a la intemperie a tal hora y con tan violenta tempestad y se ofreció a llevarla a donde sus amigos.

-¡No tengo amigos sobre la tierra! -dijo ella.
-Pero tiene hogar -replicó Wolfgang.
-Sí, ¡en la tumba!
-Si un extraño puede haceros tal ofrecimiento -dijo él- sin peligro de ser mal interpretado, os ofrezco mi habitación como refugio y yo me ofrezco como un amigo devoto. Yo mismo carezco de amigos en París y soy extranjero, pero si mi vida puede seros de utilidad, está a vuestra disposición y estoy dispuesto a sacrificarla antes de que os ocurra algún daño o deshonra.

Había tanta honestidad en la actitud de este joven, que sus palabras tuvieron efecto. Su acento extranjero, también, estaba a su favor: demostraba que no era un habitante común de París. Ciertamente, no se puede dudar de la elocuencia del verdadero entusiasmo. La desconocida se entregó, sin reservas, a la custodia del estudiante.

La sostuvo en su andar vacilante a través del Pont Neuf y por el sitio donde el populacho había derribado la estatua de Enrique IV. La tormenta había cedido y los truenos sólo se oían a lo lejos. Todavía la ciudad estaba tranquila; el gran volcán de pasiones humanas dormitaba, mientras de nuevo recobraba fuerzas para la explosión del día siguiente. El estudiante llevó su carga a través de las antiguas callejas del Quartier Latin y junto a las negruzcas paredes de la Sorbona, hasta el sucio hotel donde habitaba. La vieja portera que les franqueó la entrada, se sorprendió ante el extraño espectáculo de Wolfgang en compañía femenina.

Al entrar en el apartamento, por primera vez el estudiante se sonrojó de ver la pobreza de su habitación. No tenía sino una alcoba, un salón pasado de moda, densamente tallado y fantásticamente amoblado con los restos de una antigua magnificencia, porque era uno de esos hoteles en el barrio del Luxemburgo, que antes perteneciera a la nobleza. Estaba cargado de libros y papeles y todo lo demás que es corriente en un estudiante; su cama estaba en un rincón.

Una vez que Wolfgang hubo encendido una luz y contemplado a la desconocida, más que antes se extasió con su belleza. Su rostro era pálido, pero de una deslumbrante belleza, que resaltaba por la profusión de su brillante cabello, que colgaba como en un racimo a su alrededor. Sus ojos eran grandes y fulgentes y tenían una expresión casi salvaje. Hasta donde su negro vestido permitía observar su figura, esta era casi perfecta. Su apariencia general era en extremo impresionante, aunque estaba vestida muy sencillamente. Lo único que parecía un adorno, era una ancha banda negra que llevaba en el cuello y que estaba adornada con diamantes.

Para el estudiante comenzó la preocupación de cómo ayudar a aquel ser que se había entregado a su custodia. Pensó en dejarle su habitación y buscar alojamiento en otra parte. Pero estaba tan fascinado por sus encantos; parecía haber tal hechizo sobre sus sentidos y su pensamiento, que no podía apartarse de ella. Sus modales, también, eran extraños e indescriptibles. Dejó de hablar de la guillotina. Su pesar había desaparecido. Con sus atenciones, el estudiante se había ganado su confianza y, aparentemente, su corazón. Evidentemente, ella también tenía un espíritu entusiasta como él y las personas así se entienden prontamente.

En el apasionamiento del momento, Wolfgang le confesó su amor. Le contó sus misteriosos sueños y de cómo ella se había adueñado de su corazón, aun antes de que la hubiera conocido. Ella quedó extrañamente impresionada por esta declaración accedió a reconocer que se había sentido impulsada hacia él de una manera igualmente indescriptible. Era la época de las teorías desenfrenadas y de las acciones impetuosas. Se suprimían los viejos prejuicios y supersticiones; todo estaba bajo el dominio de la diosa razón. Entre los disparates de los viejos tiempos, se empezaban a considerar las formas y ceremonias del matrimonio. Los acuerdos sociales estaban de moda. Wolfgang era teórico en demasía para no dejarse tentar por las teorías liberales de su época.

-¿Por qué separarnos? -dijo él- Nuestros corazones se han unido; ante los ojos de la razón y el honor somos uno solo. ¿Qué necesidad hay de formas sórdidas para unir las almas?

La desconocida escuchaba con atención: evidentemente, había aprendido en la misma escuela.

-No tenéis ni hogar ni familia, -prosiguió él- permitidme ser todo para vos, o mejor, seámoslo todo el uno para el otro. Si las formas son necesarias, las respetaremos. Aquí está mi mano. Me entrego a ti para siempre.
-¿Para siempre? -dijo la desconocida, con solemnidad.
-¡Para siempre! -repitió Wolfgang.

La desconocida apretó la mano extendida y murmuró:

-Entonces soy tuya. -Luego se reclinó en el pecho de Wolfgang.

A la mañana siguiente, el estudiante dejó a su esposa durmiendo y salió en busca de un apartamento más grande y más apropiado para su nuevo estado. Cuando regresó, encontró acostada a su recién desposada, con la cabeza fuera de la cama y un brazo colgando. Le habló, pero no recibió respuesta alguna. Tomó su mano: estaba fría y sin pulso; su cara estaba pálida y cadavérica. Estaba muerta.

Horrorizado y fuera de sí, llamó a los de la casa. Siguió una escena de confusión. Se llamó a la policía. El oficial de policía entró en la habitación y retrocedió al observar el cuerpo.

-¡Cielos! -exclamó- ¿cómo llegó esta mujer aquí?
-¿Qué sabe usted de ella? -preguntó ansiosamente Wolfgang.
-¿Qué sé? -dijo el oficial- ayer fue guillotinada.

Avanzó; deshizo el nudo del collar negro que tenía el cadáver; ¡y la cabeza rodó por el suelo! El estudiante perdió el control de sí mismo.

-¡El demonio!, ¡el demonio ha tomado posesión de mí! -chillaba- ¡estoy perdido para siempre!

Trataron de calmarlo, pero todo fue en vano. Estaba dominado por la horrible idea de que un demonio había reanimado el cadáver para apoderarse de él. Enloqueció y murió en un sanatorio.

Un anciano de cabeza fantasmal terminó su relato.

-¿Es este un hecho verdadero? -preguntó el caballero.
-Un hecho del cual no se puede dudar -replicó el primero- Lo obtuve de la mejor fuente. El estudiante mismo me lo contó. Lo conocí en el manicomio de París.


Washington Irving (1783-1859)

lunes, 7 de septiembre de 2009

BRIAN JONES

"Sí, quiero ser famoso. Y no, no quiero cumplir treinta años."

Voy a hablar hoy del auténtico Rolling Stone, ni Keith Richards ni mucho menos Mick Jagger sino de Brian Jones, primer guitarrista y alma fundadora del grupo.

Ahora están reabriendo el caso de su muerte, al considerar que pudo no ser tan accidental como se creyó hasta ahora:

  • La policía del condado inglés de Sussex anunció que, a la luz de nuevos documentos presentados por un periodista, será reabierto el caso de Brian Jones, guitarrista de los Rolling Stones hallado ahogado en su piscina en 1969.
  • En ese entonces, el músico tenía 27 años y era uno de los mitos de la música rock.
  • La desaparición de Jones fue un trauma para millones de fanáticos de los Rolling Stones.
  • La magistratura opinó finalmente que fue muerte accidental pero la decisión nunca dejó conformes a muchos y ya a tantos años de la muerte se sigue hablando de homicidio.
  • Un vocero de la policía se limitó a comunicar que la investigación será reabierta para poder examinar una copiosa documentación provista por el periodista Scott Jones.
  • Según el semanario Mail on Sunday, el periodista analizó 600 documentos sobre el músico desaparecido y los entregó a la policía.
  • Brian Jones fue uno de los miembros fundadores de los Rolling Stones y fue precisamente él quien bautizó a la banda con ese nombre en 1962.
  • Dependiente en el curso de los años de las drogas y el alcohol, en 1969 decidió abandonar el grupo musical y al mes siguiente fue encontrado muerto en la piscina de su residencia en Sussex.
En su libro Stone Alone, Bill Wyman opina que "si alguna vez un hombre vivió genuinamente la vida del rock and roll y caracterizó a los Rolling Stones en todos sus aspectos, mucho antes de que los cinco asumiéramos un estilo, ese fue Brian Jones".

Brian Jones era el más experimental de los Stones, el que tocaba instrumentos raros para el rock: la mandolina, la cítara hindú, el dulcimer, la marimba, el melotrón, el arpa o las campanas tubulares. Era también el más descontrolado, y el que se aburrió más rápido de la banda. Cuando Mick Jagger, Keith Richards y Charlie Watts fueron a decirle que el grupo ya no podía seguir trabajando con él, esperaban una discusión larga pero Jones no se molestó:

"Ya no estoy de acuerdo con los demás por lo que respecta a los discos que estamos grabando. No nos comunicamos musicalmente. La música de los Stones ya no es de mi gusto. El trabajo de Mick y Keith ha progresado por una tangente, al menos en mi opinión. Tengo el deseo de tocar mi propio estilo de música y no el de los demás, por mucho que estime sus conceptos musicales".

Al igual que Charlie Watts, Brian entró en la música a través del jazz, pero luego se volcó al blues más tradicional: artistas como Muddy Waters, Sonny Boy Williamson y Elmore James. Por el contrario, Jagger y Richards respetaban a estos músicos, pero preferían a los menos puristas Jimmy Reed y Bo Diddley, o al rock and roll de Chuck Berry.

Mientras tanto, Jones embarazaba chicas e iba teniendo hijos: a lo largo de su vida se enteró de seis, pero pudieron haber sido más. Tan mujeriego como celoso, más de una vez sus novias aparecieron con el ojo morado. Sin embargo, los testimonios de quienes lo conocieron hablan de su sensibilidad y su fuerte necesidad de afecto. Poseedor de una salud muy endeble durante toda su vida, con frecuencia se atribuyeron sus malestares físicos a su abuso de las drogas y al asma, aunque es probable que haya sido epiléptico sin saberlo.

Entre sus amistades en el mundo de la música se cuentan a Jim Morrison, Bob Dylan, John Lennon, Jimi Hendrix, George Harrison y Steve Marriott.

Introvertido, Jones compuso muchas canciones, pero no solía mostrarlas a sus compañeros de la banda, un poco porque juzgaba que no eran buenas, y otro poco porque el productor Andrew Loog Oldham estaba más interesado en promover al dúo creativo de Jagger-Richards que en oír su material. Quienes lo han escuchado sostienen que se trataba de canciones románticas, sentimentales, en cierto modo emparentadas con el estilo de Donovan o con Bob Dylan. El aporte del guitarrista a los Stones fue, entonces, un concepto musical enorme que redondeaba los temas, que ayudaba a darles su forma final. Varios de los riffs de la primera etapa del grupo le pertenecen, así como la mayor parte de los arreglos con instrumentos curiosos para el estándar stone. Él fue acaso la primera persona que tocó la slide guitar en Inglaterra. Sin embargo, sus problemas constantes con las drogas y su rechazo hacia las canciones que consideraba comerciales originaron una relación tirante entre él, el dúo Jagger - Richards y Andrew Loog Oldham.

Aftermath fue uno de los álbumes en que más participó. Se sentía cómodo con canciones como "Goin' Home" -que duraba 11 minutos con 35 segundos- antes que con los más tradicionales hits, o tocando la cítara en "Paint It, Black". Participó activamente, también, en el psicodélico y muy discutido Their Satanic Majesties Request. Convocado gracias a las gestiones Anita Pallenberg -que fue la protagonista en 1967 compuso y grabó la banda de sonido del filme alemán Mott und Torschabl (también llamado A Degree Of Murder), dirigido por Volker Schlóndorf. En la tarea lo acompañaron Jimmy Page y Nicky Hopkins en piano. No obstante, casi no participó de las sesiones de Beggars Banquet: en plena grabación partió rumbo a Marruecos. Allí fue a los montes del Atlas para escuchar las flautas de barro que tocaban los músicos de Jajouka. Quedó tan entusiasmado que cuando volvió a visitar Marruecos lo acompañaba un ingeniero de sonido de Olympic Studios. Entre los dos compaginaron el trabajo de los músicos marroquíes, a veces acompañados por la guitarra de Jones. Él preparó la composición artística de la tapa junto con el diseñador Al Vanderburg y le dio el master, listo para ser editado, a Allen Klein. El productor no se interesó demasiado en el material, pero los Rolling Stones lo editaron tres años después, en 1971, cuando Brian ya había muerto. El título elegido fue Brian Jones Presents the Pipes of Pan at Joujouka. Durante la grabación de Let It Bleed, el grupo decidió pedirle que se fuera y él no se mostró en desacuerdo. Al fin y al cabo, cuando empezaron las sesiones del disco estaba internado en una clínica, con un cuadro de depresión. Su trabajo en el disco, como lo demuestra la ficha técnica, fue por lo demás escaso. Antes de echarlo, el grupo empezó directamente a trabajar con Mick Taylor.

La personalidad de Jones se caracterizaba por ser inquieta, y en lo que a música se refiere lo era aún más. Su búsqueda de nuevos sonidos lo llevó a conocer nuevos instrumentos, que con su talento dominaba al poco tiempo. Estas canciones son un ejemplo del gran aporte que Brian hizo en su periodo como Stone: Toca Guitarra slide en "I Wanna Be Your Man", "Mother's Little Helper", "All Sold Out" y "No Expectations", guitarra slide y armónica en "Little Red Rooster", armónica en "Come On", "Dear Doctor", "Prodigal Son", "2120 South Michigan Avenue", y "Not Fade Away", tambura y sitar en "Street Fighting Man" y "Paint It, Black", órgano en "Let's Spend The Night Together", "Complicated" y "2000 Man", marimba en "Under My Thumb" y "Yesterday's Papers", flauta en "Ruby Tuesday", saxofón en "Child of the Moon", dulcimer en "Lady Jane", órgano y acordeón en "Backstreet Girl", clave, saxofón y oboe en "Dandelion", clave en "Lady Jane", melotrón en "She's A Rainbow", "In Another Land", "Stray Cat Blues" y "We Love You", melotrón y piano en "2000 Light Years from Home", pandero en "Can I Get A Witness", melotrón y clave en "Citadel", y autoharp en "You Got the Silver".

Aunque Brian Jones nunca cantó como voz solista, en los primeros años de la banda participaba en las armonías vocales. Ejemplo de ello son las canciones "I Wanna Be Your Man", "Can I Get A Witness" y "Walking The Dog". La voz de Jones haciendo coros también se puede oír en "Come On", "Bye Bye Johnny", la versión del disco 12 x 5 de "Time Is On My Side", "You Better Move On", "Money", "Everybody Needs Somebody To Love" y "Empty Heart" (junto a Jagger y Richards). El año 1967 también aportó vocalemente en canciones como "Let's Spend The Night Together", "All Sold Out", "She's A Rainbow" y el año 1968 en "Sympathy for the Devil".

Sumado a la creación de la banda sonora Mott und Torschabl en 1966 y de sus grabaciones en Marruecos que dieron como resultado el álbum "Brian Jones presents The Pipes Of Pan At Joujouka", Jones participó en varios proyectos fuera de los Stones.

Brian aportó con el sitar y la percusión en una canción inédita de Jimi Hendrix llamada "My Little One", además de varias improvisaciones grabadas con Hendrix y Dave Mason de Traffic a principios de 1968. Adicionalmente, Jones toca saxofón alto en la canción de los Beatles "You Know My Name (Look Up The Number)", la cual no se publicó hasta después de su muerte. También participó en los coros de la canción "Yellow Submarine".


miércoles, 2 de septiembre de 2009

NETUREI KARTA O LOS JUDÍOS ANTISIONISTAS

Neturei Karta (en arameo נטורי קרתא, Guardianes de la Ciudad) es un grupo minoritario de judíos ultraortodoxos que rechazan cualquier forma de sionismo y se oponen activamente al Estado de Israel. Otras comunidades judías ortodoxas, incluso algunas que también se oponen al sionismo laico, han condenado públicamente las actividades anti-israelíes de Neturei Karta.

El grupo cuenta con alrededor de 5.000 miembros, los que se concentran principalmente en Jerusalén. Otros grupos más pequeños asociados pueden ser encontrados en otras ciudades de Israel, Londres y Nueva York.

Los seguidores de Neturei Karta basan su postura en la literatura rabínica, que señala que los judíos fueron expulsados de la tierra de Israel debido a sus pecados. También creen que cualquier forma de recaptura de Israel por la fuerza es una violación a la voluntad divina.

Según su visión, el sionismo es una ofensa ante los ojos de Dios; Neturei Karta predica que los judíos deben esperar a que Dios decida terminar con su exilio, y que los esfuerzos humanos por hacerlo son pecaminosos.

Sostienen que los medios de comunicación deliberadamente minimizan la importancia de su punto de vista haciendo parecer que son sólo unos pocos, cuando en realidad, según ellos, hay un gran número de judíos con similares pensamientos.

La mayor parte de los miembros de Neturei Karta descienden de judíos húngaros que se establecieron en la Ciudad Vieja de Jerusalén a comienzos del siglo XIX. Se opusieron a la llegada de inmigrantes judíos desde Europa impulsados por el sionismo, que tenían como objetivo crear un estado soberano judío en la Palestina controlada por el Imperio Otomano.

La tensión entre las comunidades judías sionistas y no sionistas alcanzaron su punto máximo en la década de 1920, tras el asesinato de Jacob Israël de Haan, poeta holandés y activista contra la creación de un estado judío, a manos de la Haganá.

La facción sionista ortodoxa eran los principales representantes de las comunidades religiosas judías cuando la ONU votó la partición de Palestina en 1947. Representantes de otro partido ortodoxo, Agudat Israel, pidieron a la Asamblea General votar en contra del plan de partición. Agudat Israel reconsideró su postura tras el establecimiento del Estado de Israel, e incluso han participado en algunos gobiernos desde aquella época. Este cambio de bando provocó un vuelco radical en la ideología de Neturei Karta, que se sintieron traicionados por sus antiguos aliados ortodoxos. Su oposición a Israel y al sionismo se volvió aún más extrema, especialmente bajo el liderazgo del rabino Amram Blau. El grupo se aisló cada vez más, formando alianzas con otras sectas que también habían rechazado el apoyo dado por Agudat Israel al gobierno secular tras la independencia. Algunos signos de su rechazo demuestran la profundidad de su oposición. Muchos miembros de Neturei Karta se niegan a tocar billetes o monedas israelies con imágenes de "sionistas" en ellas -Einstein y Montefiore son aceptados, no así Herzl y Weizmann-. Estos objetos son vistos como heréticos. De la misma forma, muchos no se acercan siquiera al Muro de los Lamentos, el cual sienten ha sido profanado por los intereses seculares.

Aunque muchos en Neturei Karta optan simplemente por ignorar al Estado de Israel, esto se vuelve cada vez más difícil. Actualmente proponen llevar a cabo el desmantelamiento de Israel hasta la llegada del Mesías. Hoy en día, su líder es el rabino Moshe Hirsch, autoproclamado Ministro de Asuntos Exteriores, quien sirvió en el gabinete de Yasser Arafat como Ministro de Asuntos Judíos. Hirsch y sus seguidores opinan que una minoría ortodoxa judía dentro de un estado palestino controlado por los árabes es una opción razonable. También hacen hincapié en que las visiones de Neturei Karta y Al Fatah (partido dominante actualmente en la Autoridad Palestina); ambos distinguen judaísmo de sionismo y apoyan el establecimiento de un estado binacional y laico en Palestina. Hirsch también ha solicitado el estatus de refugiado para los miembros de Neturei Karta en la ONU, ya que, a su parecer, no hay diferencias entre quienes "han sido expulsados de su tierra y aquellos cuya tierra está siendo destruida por los sionistas". A su vez, este grupo apoya al presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, a quien consideran un aliado por promover la destrucción del Estado de Israel.